Leo Messi volvió a ser determinante en la victoria ante el Atlético de Madrid. Una genialidad de Leo Messi dió la victoria al FC Barcelona en el minuto 80, al lograr un golazo por toda la escuadra de falta directa.
El Barça no se dejó amedrentar por el agónico triunfo del Real Madrid unas horas antes en Vallecas (0-1). La visita al Calderón era clave. No ganar significaba decir, de forma definitiva, adiós al campeonato y dejárselo en bandeja a los de José Mourinho. Y los de Guardiola cumplieron. La Liga sigue difícil, mucho. Tanto que el propio Pep -tal vez con segundas- dice darla por perdida. Pero, como reza el dicho, mientras hay vida hay esperanza. Y a eso hay que aferrarse, a pesar de que los 10 puntos de ventaja del líder -y tantísimas decisiones arbitrales- induzcan a pensar lo contrario.
La primera parte de los azulgranas fue impecable. El Atlético planteó el duelo fiel al libro de estilo de Diego Pablo Simeone. Encerrado atrás, renunciando al balón, no dejando espacios y recurriendo a la dureza con excesiva frecuencia. Pero esos argumentos no suelen bastar cuando enfrente tienes a hombres como Xavi, Iniesta o Leo Messi. Futbolistas capaces de ver grietas en los muros más impenetrables. Sigue leyendo